viernes, 19 de julio de 2013

Premio :3

Holaa a todos :3 Irene Fernández (pulsa aquí para acceder a su blog) me ha nominado a un premio en su blog. Primero, darle las gracias por nominarme, y segundo, decirle que me encanta su blog y que es un honor :D Además, estoy muy contenta, es la primera vez que me nominan a un premio ^^

Las normas del premio son:
-Nombrar y agradecer el reconocimiento de las personas que te hayan nominado.
-Hacerte seguidor del blog que te ha nominado (si no lo eras).
-Responder a las once preguntas que la persona que te premió te ha hecho.
-Conceder el premio a otros once blogs que creas que se merezcan ese premio.
-Hacer once preguntas a tus nominados.
-Informar a las personas nominadas del premio.

Va, ahora respondo a las preguntas que Irene hizo:

1- ¿Tu hobbie favorito?
TOCAR EL PIANO. Lo toco desde los seis añitos, y desde entonces me encanta ^^

2- ¿Desde cuando eres directioner?
Desde principios del año pasado, y gracias a mí, todas mis amigas igual jajaja.

3- ¿Te gusta el nail-art?
No mucho, la verdad.

4- ¿Película y libro favorito?
Mi película favorita es Titanic o cualquiera de Harry Potter, eso hasta que salga This Is Us *-*

5- ¿Eres mixer? ¿Si lo eres, cuál es tu favorita?
No soy mixer, pero las escuché varias veces y creo que cantan genial, sus voces son asfghjklñ.

6- ¿Te gusta más escribir o leer?
No soy capaz de escoger, las dos me encantan y me lo paso genial.

7- ¿Espaguetis o patatas?
Pataaatas, me chiflan :D

8- ¿Cuántos ídolos tienes?
Cinco: Harry Styles, Niall Horan, Zayn Malik, Louis Tomlinson y Liam Payne.

9- ¿Crees en el destino?
Depende para qué, pero normalmente sí.

10- ¿Qué color de ojos crees que mola más? (Porque todos son bonitos ;)
Verde *-* me encantan los ojos verdes, excepto los míos, que son verdes y no me gustan mucho ;S

11- ¿Tienes mejor amig@?
No, tengo amigas, y no soy capaz de escoger a ninguna.

Ahora van los blogs nominados:

2-Ana Styles Lynch (One Direction: Happy Holiday)
5- Laurita Hutcherson (Never stop dreaming)
6-Ari Johnson (Change Your Life)
8-Eva grande (Una Vida Junto A Ti)
9-Malia leylany (De Hawai a Londres)
11-Alba Directioner(: (Harry Styles y tú.)

Y ahí van mis once preguntas:

1-¿Quién es tu ídolo?
2-¿Puedes describirte en 3 palabras?
3-¿En qué te gustaría trabajar de mayor?
4-¿Cuántos años tienes?
5-¿Quién es tu debilidad de One Direction?
6-¿Actor y actriz favoritos?
7-¿Tienes hermanos o hermanas?
8-¿Practicas algún deporte?
9-¿Tocas algún instrumento? Si es así, ¿cuánto tiempo llevas tocando?
10-¿Playa o piscina?
11-¿Cuál es tu serie de televisión favorita?

Esas son mis once preguntas. De nuevo, gracias a Irene por nominarme. No sabía si se podía nominar a la persona que te premió, así que mejor nominé a otra persona (:

Capítulo 28: Nothing's fine, I'm torn

-Vale- dije extrañada.

Fui hacia mi portátil y abrí el vídeo chat. Vi a Harry conectado, y vi una petición de llamada suya. Acepté, y en la pantalla vi la radiante sonrisa de Harry.

-Me alegra verte- dijo. Sonreí mirando hacia abajo, y Harry añadió:-. Extrañaba esa sonrisa.

-Calla, que me sonrojo- le dije-. A ver, ¿qué decías que teníamos que arreglar?

-Pues, he estado pensando, y los chicos también lo creen, y bueno...- dijo.

Yo arqueé una ceja, y Harry carraspeó.

-Marta Iglesias- dijo lo más serio que pudo-, ¿quieres salir conmigo?

Sonreí de nuevo, y contesté:

-Me encantaría salir contigo, Harry.

-Ahora sería cuando nos besamos, pero un poco difícil- dijo Harry, algo más aliviado.

-Sí, Harry, tú tan romántico como siempre- reí.

-Ya, ya lo sabía- respondió-. Estoy deseando que vengas a Londres.

-¡¡Hazza!!- gritó Louis por detrás.

Louis apareció por detrás de Harry, y miró la cámara del ordenador.

-Hombre, hola Marta- saludó-. O debería decir Señorita Styles.

-Louis, cállate- le dije, roja como un tomate.

-No me apetece- dijo Louis con una sonrisa pícara.

-¡Louis, fuera!- exclamó Harry, propinándole un empujón.

-¡Au!- exclamó éste-. Marta, lo siento, pero me lo llevo un rato. ¿Llamo a alguien para que te haga compañía?

-No estaría mal- dije.

-Vale- dijo Louis, tirando de Harry. En la pantalla solo se veía la pared de la habitación de Harry, y luego se escuchó gritar a Louis:-. ¡¡Zayn, Niall o Liam, venid a hablar con Marta mientras mato a su churri!!

-¡¡Ya vamos!!- respondió Niall.

Al momento aparecieron mis otros tres amigos en la pantalla. Estaban los tres sonrientes.

-¡¡Holaaa!!- saludaron.

-Holaa- saludé.

-¿Qué tal, Mrs. Styles?- preguntó Liam divertido.

-Otrooo- dije-. Pues muy bien, ¿ y tú?

-Bien, bien- respondió Liam.

-No sabía yo eso de ti, Marta- dijo Niall negando con la cabeza, poniendo voz de adulto protector.

-Callad ya con eso- pedí.

-Bueeeno chicos, seamos amables- dijo Zayn-. Metámonos más con la futura señora de Styles.

Bufé.

-Sois insufribles, pero insufribles con "i" mayúscula- dije.

-¿Llamamos a Harry para que te consuele?- se burló Niall sonriente.

-Os voy a colgar- amenacé.

-No te vayas, Harry querrá darte las buenas noches- sonrió Zayn.

-Adiós, chicos- zanjé.

-¡Espera!- exclamó Liam-. ¡Harry!

-¡¿Qué?!- respondió Harry.

-¡Ven aquí!- exclamó Liam.

-Vooy- respondió Harry.

Harry y Louis aparecieron en la pantalla.

-Tu novia se va- anunció Niall.

-Buenas noches- dijo Harry sonriente.

-Buenas noches- respondí.

-Ale, adiós Marta- se despidió Zayn.

Luego, le dio a un botón y la ventana de la conversación con los chicos se cerró. Apagué el ordenador y volví escaleras abajo.


Pasó un mes. Un mes en el que no pisé Londres. La gran final de The X Factor estaba a la vuelta de la esquina, y los chicos se preparaban a fondo. Yo había convencido a mi madre para poder ir a verlos en directo.

Yo estaba en el aeropuerto de Bradford, con mis maletas hasta arriba, preparada para volar rumbo a Londres. Los chicos habían acordado pasar a recogerme al aeropuerto. Por la megafonía anunciaron que los pasajeros con rumbo a Londres debían subir al avión. Subí tras una familia que seguramente se iba de vacaciones, ya que la Navidad estaba por llegar pronto. Dejé mi maleta y me senté al lado de la ventanilla, junto a un señor que roncaba ruidosamente y su esposa.

Pasada media hora, el avión aterrizó suavemente. La azafata anunció que ya podíamos quitarnos los cinturones y bajar del avión. La gente se levantó rápidamente y salieron todos a la vez, empujándose y gritando. Yo esperé a que toda esa gente pasara, y luego bajé yo. Recogí mi maleta y me dirigí a la entrada del aeropuerto. Esa parte del aeropuerto estaba de gente hasta arriba.

"¿Y ahora yo cómo encuentro a éstos?", pensé.

-Bienvenida a Londres.- Niall apareció por detrás de mí y me puso el  brazo derecho por encima del hombro.

-Tío, que susto- dije suspirando-. Hola.

Niall rió.

-Deberías haber visto como te sobresaltaste- dijo-. Venga, vamos a buscar a los chicos.

-¿Dónde están?- pregunté.

-En la entrada- respondió-. Yo es que fui a buscar comida.

-Qué raro...- ironicé.

-Ya, ahora que lo dices, estos días estoy comiendo mucho- dijo Niall pensativo.

-¿Estos días? Tú comes mucho desde que te conocí- contesté riendo.

-No seas exagerada, mujer- dijo-. Será que tú comes poco.

Los dos echamos a andar por el aeropuerto, camino de la salida. Niall y yo buscamos algún hueco por el que pasar, pero recibimos bastantes empujones por parte de algunos.

-¡Joder! ¡¿Es que aquí nadie va con normalidad?!- exclamó Niall cuando un hombre corpulento de dio un codazo en el pecho.

Conseguimos salir de aquella muchedumbre, y vimos a los chicos apoyados en una pared a un lado. Estaban charlando alegremente.

-¡Ey, chicos!- saludó Niall-. ¡Mirad a quién traigo!

Los chicos se giraron y vinieron hacia nosotros.

-¡Hola, Marta!- saludaron Liam y Zayn.

-¡Hola, chicos!- saludé, mientras los dos me abrazaban y yo les devolvía el abrazo.

-¿Qué tal, Marta?- preguntó Louis.

-Muy bien- respondí sonriente-, ¿y tú?

-Bien, bien- respondió Louis pícaro.

-Hola- me saludó Harry con una sonrisa.

-Hola- saludé con una sonrisa tímida.

-Bueno, chicos, vamos a por comida- dijo Louis, rodeando a Zayn y Liam con los brazos y dándole con el pie a Niall, indicando que caminara y se marchara.

"Joder, Louis, te odio", pensé, lanzándole una mirada asesina, a la que el respondió con una mirada divertida. Los cuatro entraron de nuevo en el aeropuerto, supongo que camino de la cafetería. Harry rió, y se giró de nuevo.

-¿Sabes quién te odia?- preguntó divertido.

-No, ¿quién?- pregunté.

-Jennifer, la majísima- contestó Harry riendo.

-Ya me odiaba antes, así que me da igual- respondí.

Harry sonrió, y luego suspiró.

-No sé que pasará cuando todo esto acabe- dijo-. Por una parte, me da miedo que The X Factor acabe.

-No te preocupes- le tranquilicé-. Seguiremos en contacto, y lo mismo os proponen seguir con vuestra carrera musical.

-Puede, pero igualmente no soportaría la idea de despedirme de todo esto- respondió Harry.

-Si piensas así, no saldrá bien- le dije-. Ahora vamos a buscar a los chicos.

-Eh, espera- dijo sonriente-. Me debes un beso.

-¿Desde cuándo?- pregunté.

-Desde aquel 20 de noviembre del 2010- respondió.

-¿Ah, sí?- Me hice la tonta.

-Ajá- asintió Harry.

-Pues no te lo doy- dije, cogiéndole de la muñeca y tirando de él al interior del aeropuerto.

-Pues yo no me voy sin mi beso- dijo Harry poniendo morritos.

-Adiós- dije sonriente y dándome media vuelta.

-¡Espérame!- exclamó Harry cogiéndome de la muñeca y tirando de mí hacia él, quedando nuestras caras a un par de centímetros. Me miró a los ojos, y sin pensarlo dos veces me besó.

-Venga, tortolitos, nos vamos.- Louis apareció por detrás con un bote extra grande de palomitas.

Harry y yo nos separamos rápidamente. Louis rió y se llevó un manojo de palomitas a la boca. Niall, Liam y Zayn vinieron por detrás, y cada uno de ellos cogió otro manojo de palomitas. Y Harry, que no iba a ser menos, cogió otro. Louis aferró con más fuerza su bote, para que nadie más cogiera de sus palomitas. Salimos del aeropuerto camino del hotel, y allí dejé mi bolsa con la ropa del fin de semana. Fuimos al salón, y nos sentamos los seis.

-Qué nervios...- comentó Louis-. Dentro de cinco horas es la final.

-Ya, pero para eso hemos estado ensayando toda la semana- dijo Zayn-. No hay de qué preocuparse.

-Cierto, y además Marta nos estará animando- añadió Liam.

-Sí, así es- dije.

-Yo estoy algo nervioso- dijo Harry-. Voy a dar una vuelta para relajarme.

-¿Voy contigo?- preguntó Zayn.

-Si quieres...- respondió Harry-. Así vamos más tranquilos.

Se levantaron y se marcharon.

-Nosotros podemos ir a por algo de comer- sugirió Niall-. A mí me relaja.

-Bueno, vale- accedió Louis-. Vamos todos juntos.

Los cuatro que quedábamos nos levantamos y nos dirigimos a la puerta. Niall cogió un poco de dinero y lo guardó en el bolsillo. Los cuatro entramos en el ascensor y le dimos al 0. El ascensor bajó lentamente, mientras Louis se colocaba la melena, mirándose en el espejo del ascensor.

Cuando salimos a la calle, lloviznaba un poco. La calle estaba llena de gente que estaba haciendo sus compras navideñas. Nos dirigimos a Nando's, y allí Niall pidió su comida favorita mientras los demás cogíamos sitio. Niall volvió al minuto. Dejó la comida sobre la mesa y comenzamos a comer.

-Así sí que se calman los nervios, ¿a que sí?- comentó Niall.

-La verdad es que sí- admitió Liam-. Yo estoy mucho más tranquilo.

-Si es que yo siempre tengo razón- se regodeó Niall.

-Y este restaurante es muy bueno- dijo Louis.

-Estoy de acuerdo- añadí-. Este pollo es genial.

Niall sonrió, y luego dio un nuevo bocado a su pollo. Entonces escuchamos el teléfono de Louis hacer un ruido. Limpió sus manos con una servilleta y sacó el teléfono. Leyó el mensaje que acababa de llegar y puso cara de extrañado, y luego, dijo:

-Chicos.

-¿Qué ocurre?- preguntó Liam.

-Mirad esto- dijo, dándole la vuelta al móvil y enseñando un mensaje que le acababa de llegar.

De: Anónimo Para: Louis Hora: 16:27
Mensaje: ¿Queréis ganar The X Factor? Lo dudo mucho, dos personas en un grupo se echan en falta. Suerte.

-¿Que querrá decir?- preguntó Niall.

-No lo sé...- respondió Liam-. Es muy extraño.

Entonces caí en la cuenta.

-¡Chicos! ¡Harry y Zayn!- exclamé

Louis, Liam y Niall se miraron entre ellos con miradas preocupadas, y luego me miraron a mí.

-¿Estás segura?- preguntó Liam.

-No del todo- respondí-, pero tenemos que asegurarnos.

-¿Cómo?- preguntó Niall.

-Tenemos que llamarlos.

Louis asintió, dándome la razón, y marcó el número de Zayn. Se colocó el teléfono en la oreja y esperó. Nadie cogía. Saltó el contestador al cabo de un minuto y algo.

-Zayn no coge- anunció-. Voy a llamar a Harry.

Marcó el número de Harry, y pasó lo mismo que con Zayn.

-No puede ser- dijo Liam-. ¿Quién sería capaz de hacerle algo a nuestros amigos?

-Alguien malavado- respondió Louis-. Y sobre todo, alguien que nos tiene manía.

-¿Quién creéis que puede ser?- preguntó Niall.

-No lo sé- respondí-. Pero tenemos que hacer algo.

Nos levantamos y salimos corriendo de aquel restaurante.

-¿Y ahora por dónde empezamos?- pregunté.

-No tengo ni idea- admitió Louis.

-Deberíamos llamar a la policía- sugirió Liam, pero antes de que pudiéramos responder, el móvil de Louis volvió a sonar.

De: Anónimo Para: Louis Hora: 16:32
Mensaje: No os molestéis en buscar a vuestros amigos. Os será difícil encontrarlos en una ciudad tan grande como Londres, sobre todo en un escondrijo tan bueno con el mío.

Louis lo leyó en alto varias veces. Los cuatro nos quedamos pensando. Liam chasqueó los dedos, señal de que se le había ocurrido algo.

-Dice que tiene un buen escondrijo, ¿no?- Asentimos-. Pues lo más probable es que esté en algún lugar abandonado, donde no haya nadie cerca, porque llevar a dos chicos no es muy normal, que digamos, ¿no creéis?

-¡Sí!- exclamó Niall-. Hay dos almacenes abandonados en la ciudad. El resto los están o bien reformando o bien utilizando.

-Pues en ese caso nos separaremos- dijo Louis-. Dos irán a un almacén y dos irán al otro.

-Vale- aprobó Liam-. ¿Cómo nos separaremos?

-Yo iré con Niall- dijo Liam-. Y Marta con Louis.

-Vale, pero, ¿dónde están los almacenes?- pregunté.

-Louis y yo sabemos- respondió Niall-. Tú sólo sigue a Louis y ya.

-Bueno, vale- dije.

Niall y Liam echaron a correr por una calle y Louis y yo por otro. Yo tuve que hacer un gran esfuerzo, ya que Louis corría mucho. A mitad de camino me paré para respirar un momento.

-Louis, me canso- informé.

-Venga, haz un esfuerzo- dijo parándose.

Cogí aire y eché a correr de nuevo. Louis fue por numerosas calles, hasta llegar a un gran almacén grande. Nos escondimos tras un edificio, y Louis asomó la cabeza.

-Mira esto- dijo.

Asomé la cabeza. Al lado de la que parecía ser la entrada principal había un hombre totalmente vestido de negro, calvo y con unas grandes gafas de sol negras, sentado con las piernas estiradas y la espalda apoyada en la pared. Se estaba fumando un cigarrillo.

-¿Crees que significa algo?- le susurré a Louis.

-Vamos a llamar a Niall y a Liam para ver como les ha ido a ellos- respondió Louis-. Depende de lo que hayan visto.

Saqué mi móvil, ya que Louis ya había llamado antes. Llamé a Niall, que cogió enseguida.

-¿Cómo os va?- preguntó susurrando.

-Hay uno fumando en la puerta, y tiene pinta de matón- respondí-, ¿significa algo?

-Apostaría que sí, ya que en el almacén al que hemos ido Liam y yo no hay ni una mosca- respondió-. Estamos dando una vuelta por él para asegurarnos, pero no hay nada que indique que Harry y Zayn estén aquí.

-Vale, vamos a investigar- dije-. Os llamo luego.

-Vale, adiós- se despidió.

Colgué, miré a Louis, y le dije:

-Tenemos que colarnos.

Louis asintió.

-Yo entretendré a ese hombre- dijo-. Y tú te colarás.

-¿Yo sola?- pregunté, preocupada.

-Vas a poder, lo sé- me animó-. Una vez dentro, busca a Harry y a Zayn e intenta sacarlos de ahí. Evita a los matones, escóndete si ves a alguno. Y ahora deséame suerte, no quiero acabar muerto.

-¿Prefieres que le entretenga yo?- pregunté.

-No, no quiero- respondió.

Suspiró y salió del escondite. Louis se apoyó en la pared del edificio de enfrente y miró fijamente al hombre del cigarrillo. Éste empezó a encontrarse incómodo a los pocos minutos, y gritó:

-¡¿Y tú qué miras?!

-¡¿Yo?! ¡Solo tu cara de mono!- respondió Louis a grito pelado.

El hombre gruñó y tiró el cigarrillo a un lado. Se levantó y echó a correr hacia Louis, que a su vez había echado a correr por una calle paralela. Dejó la entrada despejada, y yo me armé de valor y corrí hacia la puerta. Entré y me encontré con unos pasillos oscuros y repletos de telarañas. Una rata pasó corriendo a mi lado, haciendo que yo me sobresaltara. Tengo una fobia terrible a las ratas y a las arañas. Eché a andar por esos pasillos oscuros. Di vueltas y vueltas por aquel horrible lugar, hasta que comencé a escuchar voces.

-Esto va mejorando por momentos- decía una voz femenina-. Faltan cuatro horas para que la final de The X Factor comience, y tengo a esos dos chicos encerrados.

Caminé de puntillas hacia allí, y me asomé a una puerta por la que salía la luz y la voz. Dentro de aquella enorme estancia estaba una chica hablando por teléfono.

-Compensaré lo que te ha pasado, lo prometo, pero que sepas que como nos pillen cargamos las dos- decía.

La chica tenía la cara redonda y el pelo castaño oscuro y ondulado. Era muy guapa. Tenía la nariz pequeña y los labios gruesos, y sus ojos eran marrones. Se despidió de la otra persona y colgó. Se giró y se dirigió hacia la puerta donde estaba yo. Corrí a esconderme tras una vieja estantería, y la chica salió.

Miró a ambos lados y siguió caminando. Decidí seguirla, pero a distancia. Ella caminaba rápido, haciendo un sonoro ruido con sus tacones. Yo iba despacio, como un ninja, de escondite en escondite. Se dirigió a una puerta, cerrada con una llave colgada al lado de la puerta. Cogió la llave y abrió la puerta. Acto seguido, entró.

-Hola, chicos, ¿estáis cómodos?- preguntó en tono malvado.

Los chicos no contestaron, sin embargo, se escuchó un pataleo de dos pies a la vez sobre el suelo de metal.

-Es cierto, me olvidaba, no podéis hablar- se jactó la joven.

Rió, y salió del cuarto, cerrando con llave y dejando ésta en el lugar en el que se encontraba antes. En ese momento, un hombre como el que Louis había entretenido, pero negro (os lo juro, era el mismo pero negrito), fue junto a la chica que tenía a Zayn y a Harry encerrados.

-¡Kelly!- exclamó.

-Te recuerdo que para ti soy Señorita Morgan- recordó la chica, cruzándose de brazos.

-Pues eso- dijo el hombre, quitándole importancia a la cosa-. Uno de los amigos de sus prisioneros anduvo por aquí, y provocó a mi compañero.

-¿Y no se ha encargado de él?- preguntó Kelly seca.

-Le ha perseguido hasta que lo perdió de vista entre una calle llena- contestó-. Luego, volvió.

-Bueno, pues si el chico ha desaparecido, no veo el problema- replicó la chica.

-Bueno, yo...- tartamudeó el hombre.

-¡Fuera!- gritó Kelly-. Tengo que arreglar unos asuntos.

El hombre se fue por un lado, y Kelly por el otro. Cuando escuché los pasos de ambos muy lejanos, salí de mi escondite. Me dirigí a la puerta que antes Kelly había abierto e imité lo que hizo ella. Entré, y allí dentro me encontré a Zayn y a Harry, espalda con espalda y las manos atadas. Sus pies también estaban atados y tenían cinta adhesiva en la boca.

-¡Chicos!- susurré.

Ambos levantaron la mirada y empezaron a hablar. Debido a los esparadrapos que había en sus bocas, no pude entender lo que decían. Fui hacia Harry y le quité rápidamente el esparadrapo de la boca.

-¡Au!- exclamó-. Que suerte que hayas venido.

-Ya, aunque no fue muy difícil encontraros- respondí, quitándole a Zayn su esparadrapo.

-¿Y los demás?- preguntó Zayn.

-Louis entreteniendo a un matón y Niall y Liam de camino- respondí, buscando en la sala algo útil para romper esas cuerdas-. Los llamo en cuanto os desate.

Di varias vueltas por la sala, hasta que me topé con un cuchillo. Lo cogí y empecé a cortar las cuerdas que ataban a Harry y a Zayn. Cuando los conseguí desatar, ellos se levantaron y se estiraron.

-Por fin libres- dijo Harry.

-Sí, ya se me estaban durmiendo las piernas- añadió Zayn.

Yo, mientras tanto, saqué mi teléfono y llamé a Niall.

-¡Qué!- exclamó Niall al otro lado, parecía exhausto.

-He conseguido liberar a Harry y Zayn- respondí.

-Genial- dijo, se movía mucho-. Necesitamos ayuda por aquí.

-¿Dónde estáis?- pregunté.

-¡Venid al almacén abandonado Hemingway's! ¡Urgente!- gritó, y luego la llamada se cortó.

-A Hemingway's. Ya- ordené.

Harry y Zayn asintieron serios, y salimos de allí. Dejé la puerta tal y como la encontré, pero su interior quedó totalmente distinto, los dos chicos que estaban presos allí ya no estaban.

Corrimos por las calles de Londres. Yo ya me estaba cansando de tanto correr. Faltaban tres horas y media para el inicio de la final. Yo iba corriendo todo lo que podía, y Zayn y Harry iban a mi ritmo. Llegamos a Hemingway's en veinte minutos, y fuera no vimos a nadie.

-Dentro- dijo Harry, y los tres corrimos hacia la entrada.

El sitio era parecido al almacén anterior, pero no nos paramos mucho a mirarlo. Escuchamos gritos lejanos, así que corrimos en su dirección. Se escuchaban voces masculinas, entre ellas las de Niall, Liam y Louis. Llegamos al lugar del que provenían los gritos, y entramos. El hombre del cigarrillo apuntaba a Niall al corazón con una pistola, a Liam lo agarraba por detrás un hombre nuevo y Louis estaba tirado en el suelo.

"Ay Dios", pensé.

Los dos hombres, al escuchar pasos, se giraron hacia nosotros.

-Hombre, los que faltaban- se regodeó el del cigarrillo.

-Sí, yo creo que quieren acabar tan mal como sus amigos, ¿eh, Carridge?- dijo el nuevo hombre.

El calvo abrió los ojos como platos y gritó:

-¡Gilipollas! ¡¿Por qué dices mi nombre?!

-Perdona, me salió- se justificó el otro.

Pegó un gruñido, y Harry, aprovechando la confusión, se puso detrás del tal Carridge y le dio un fuerte puñetazo, haciendo que éste cayera al suelo, inconsciente. El otro, asustado, soltó a Liam, y buscó algún arma en su cinturón. Pero ya era demasiado tarde. Harry tenía la pistola de Carridge en la mano derecha y apuntaba hacia el otro, mientras respiraba agitadamente.

-Tú haz algo y disparo- amenazó.

Sonaba convincente, y, sinceramente, yo si fuera él, estaría cagándome de miedo. Harry se giró a mí, y con más dulzura, dijo:

-Llama a la policía.

Asentí, me fui a un lado y telefoneé a la policía. Les expliqué la situación y el lugar y ellos dijeron que estarían ahí en unos instantes. Colgué y volví junto a mis amigos. Liam había ido junto a Harry, y Niall ayudó a Louis a levantarse. Harry seguía sosteniendo firme la pistola sin apartar la mirada del aliado del inconsciente. La policía llegó en una velocidad admirable. Entraron cinco agentes, que se dirigieron hacia nosotros, y, mientras dos arrestaban a los dos hombres, yo le relataba a los tres restantes la historia, esta vez bien detallada. Cuando terminé, asintieron, y le preguntaron a Zayn cómo habían sido él y Harry secuestrados. Zayn comenzó a explicar:

-Verá, agente, mi amigo y yo íbamos tranquilamente por la calle. Llegamos a un lugar donde no había nadie, y empezamos a caminar por ahí para relajarnos, ya que en dos horas y media debemos participar en un concurso. Entonces, dos hombres vinieron por detrás de nosotros, uno de ellos ese que está tendido en el suelo- señaló al calvo inconsciente-, y nos clavaron unos dardos somníferos en la espalda. Luego, nos despertamos atados y con cinta adhesiva en la boca en el almacén que mi amiga ya ya le ha dicho. Y el restp ya se lo hemos contado.

Los policías asintieron y nos dijeron que investigarían, pero mientras tanto, que nos relajásemos. Se llevaron a los dos hombres en su coche y los seis nos quedamos solos en Hemingway's.

-Vaya día, ¿eh?- comentó Louis.

-Ya te digo- dijo Harry-. Esas cuerdas me han dejado marca.

-A mí el celo- respondió Zayn-. Mira, ya no tengo bigote.

-Sí, como antes tenías tanto...- bromeó Niall.

-Oye, pues sí- dijo Zayn.

-Bueno, lo importante es que estamos bien- dijo Liam.

-Y que en dos horas y cuarto tenéis que cantar- dije-. ¡Vamos!

-¡Es cierto!- exclamó Louis, dándose una palmada en la frente.

Los seis salimos de aquel almacén, camino del estudio de The X Factor.

Llegamos en veinte minutos. Quedaba una hora y cincuenta y cinco minutos para el inicio de la final. Los chicos corrieron a los camerinos y yo fui a por unos pases de backstage. Cuando los conseguí al cabo de veinte minutos (me costó una barbaridad encontrar a alguien que me los diera), fui hacia el camerino de los chicos. Allí estaban los cinco colocándose las chaquetas que se iban a poner para la actuación.

-Hola, chicos- saludé-. ¿Nerviosos?

-Un poco- respondió Niall, poniéndose las zapatillas.

-Os va a salir muy bien- les animé-. De verdad.

Los chicos terminaron de prepararse, mientras charlábamos, y yo les tranquilizaba. Todo el rato fueron risas, y las casi dos horas pasaron volando. Yo me quedé con los chicos en el backstage hasta que llegó el momento de su actuación. Los chicos salieron a escena, y yo corrí a mi sitio. La música de Torn empezó a sonar.


-I thought I saw a girl brought to life- comenzó Liam-, she was warm, she came around, like she was dignified, showed me  what it was to cry... You could't be that girl I adored, you don't seem to know or seem to care what your heart is for... But I don't know her anymore.

-There's nothing left, I used to cry- continuó Harry-, my conversation has run dry, that's what's going on, nothing's fine, I'm torn, I'm all out of faith, this is how I feel, I'm cold and I'm shamed lying naked on the floor, ilusion never changed, into something real, I'm wide awake and I can see the perfect sky is torn, you're a little late, and I'm already torn...

La gente empezó a dar palmas, y Harry continuó cantando:

-There's nothing left, I used to cry, my conversation has run dry, that's what's going on, nothing's fine I'm toooorn... I am torn...

-Nothing's fine, I'm torn- cantaron los cinco-, I'm all out of faith, this is how I feel, I'm cold and I'm shamed lying naked on the floor, ilusion never changed, into something real, I'm wide awake and I can see the perfect sky is torn, you're a little late, and I'm already torn...

-I'm already, I'm already torn...- cantó Zayn.

-Tooorn...- cantaron al unísono.

-Oh, toorn...- finalizó Harry.

La sala rompió en aplausos. Los aplausos duraron dos minutos, y la gente finalizó. Los chicos daban las gracias sin parar. Los jueces dijeron:

-Nos ha encantado, tenéis muchas posibilidades de ganar, ahora solo queda esperar a que el público decida. Gracias chicos, ha sido sensacional trabajar con vosotros.

Los chicos dieron las gracias y salieron del escenario. Yo me levanté y fui corriendo al backstage. En cuanto los tuve delante fui sobre ellos y les abracé.

-¡Chicos, sois geniales!- exclamé-. ¡Los mejores!

Los seis nos fundimos en un abrazo de grupo.

-Lo habéis hecho genial- les dije-. Podéis ganar perfectamente.

-Gracias, pero es difícil- respondió Louis.

-Pero no hay que perder la esperanza- añadió Niall.

-Ahora lo único que podemos hacer es esperar- dijo Zayn, y fuimos a un lateral del escenario a ver la última actuación del día.

La actuación terminó, y los seis, al igual que el resto de la gente, aplaudimos. El presentador salió a escena y dijo que ya podíamos empezar a votar a nuestro favorito. Saqué mi móvil y voté por los chicos, mientras ellos se miraban nerviosos.

-Ya está- dije al terminar-. Ahora será el destino el que decida.

Los chicos sonrieron y suspiraron. Pasados diez minutos, anunciaron que cerraban las líneas, y ya nadie más podía votar. Mandaron subir a todos los finalistas al escenario, y yo me quedé en el mismo sitio. Los chicos estaban con Simon, y miraban al suelo. Ya habían anunciado todos los puestos hasta el tercero, y los chicos seguían ahí. El presentador cogió bien el micrófono, y dijo:

-Y el ganador de The X Factor 2010 es...

Se escuchó un redoble de tambores, y yo rezaba por dentro para que sus dos próximas palabras fueran "One Direction".

-¡Matt Cardle!

La gente empezó a aplaudir. Yo empecé a aplaudir también, aunque algo decepcionada. Todavía podían conseguir el segundo puesto. Hablaron con Matt, que lloraba de emoción, y abandonó el escenario. Quedaron los chicos y una mujer.

-Y ahora, el segundo puesto. El segundo clasificado de The X Factor 2010 es...

Redoble de tambores nuevamente.

-¡Rebecca Ferguson!

"Mierda", pensé. Aplaudí, me encantaba el estilo de esa chica, pero mucho más el de los chicos. Los chicos se quedaron en el escenario, serios. El presentador los felicitó, y ellos bajaron. Yo corrí de nuevo junto a ellos. Los abracé, esta vez sin tanta euforia.

-¿Sabéis? Aunque hayáis quedado terceros, yo creo que es un gran logro, y para mí seguís siendo los mejores- les dije.

Sonrieron con pena en su mirada, y de nuevo nos abrazamos.

-Esto no significa el final- dijo Louis-. One Direction no acabará nunca.

-Tienes razón- añadió Liam-. Aprovecharemos las vacaciones, puentes y festivos para vernos.

-¿Os digo una cosa?- dijo Zayn-. Yo siempre he querido tener un hermano, y ahora tengo cuatro. Y a Marta, aunque no la quiera nada.

-Gracias- dije sarcástica-. Yo también te quiero.

-Pero Zayn tiene razón- dijo Harry-. Ahora somos los seis.

-Sí, aunque en el escenario estemos nosotros cinco- añadió Niall-, tú formas parte de esto.

Sonreí, y los seis volvimos a abrazarnos. Los chicos tenían razón. En cinco meses había hecho los mejores amigos que una puede tener.

miércoles, 17 de julio de 2013

Capítulo 27: Presa del corazón y consolación hermano a hermana

Llegó el viernes, y yo estaba tumbada en el sofá, con los pies sobre el regazo de mi hermano mayor. Estábamos viendo la televisión. Bueno, más que eso, discutiendo que íbamos a ver. Pablo quería ver los partidos de fútbol, y yo quería ver una telenovela muy interesante. Como Pablo tiene más fuerza, él ganó aquella disputa por el mando. Suspiré y me puse a ver la tele junto a él. El Manchester jugaba contra el Chelsea, y ver aquel partido, me recordó a los chicos. "Ellos son del Manchester", pensé, "el que más, Zayn".

Jorge apareció gritando que por fin mis padres lo habían apuntado a un equipo de fútbol.

-¡Papá y mamá me han apuntado un equipo! ¡Papá y mamá me han apuntado a un equipo! ¡Oh! ¿Ese es el Manchester United?- exclamó emocionado-. Es mejor el Barça.

Pablo rió, y le dio la razón. Jorge pegó un salto al sofá y se sentó encima de mi barriga, haciéndome un daño horrible.

-Me cago en ti, Jorge- murmuré.

Los tres nos quedamos en el sofá, viendo aquel partido.

-Eh, una cosa, cuando esto acabe, poned The X Factor, hoy los chicos concursan- les dije a mis hermanos.

-Vale, nos da igual- dijo Pablo.

-Eres un insensible- le dije.

-Es mentira, simplemente, me gustan cosas más importantes, como el fútbol- se defendió mi hermano mayor.

-Importantísimas- ironicé.

-¡El fútbol es lo mejor!- gritó Jorge-. ¡Y yo voy a jugar en un equipo!

-Vale.- Di por finalizada aquella conversación. Intentar razonar con mis hermanos es misión imposible.

Cogí mi teléfono. Miré las conversaciones de los días anteriores. Todos los días hablábamos en el grupo de WhatsApp, y luego, por privada, con cada uno de los chicos. Niall me enviaba fotos de su comida, Louis me contaba qué tal la cita de Simon y Nicole, Liam me contaba toda su vida, Zayn me preguntaba desde preguntas sobre el instituto hasta preguntas sobre mis conversaciones con Harry, y, bueno, Harry, Harry me mandaba mensajes de buenos días y buenas noches, y me preguntaba qué tal en el instituto. Yo le preguntaba a él qué tal los ensayos y con los chicos. Sonreí al volver a leer esos mensajes.

Pasada media hora, el partido terminó, y Pablo se levantó del sofá.

-La tele es toda tuya- dijo, tirándome el mando.

-Gracias- dije-. Me has dado en toda la cara.

-De nada, mujer- dijo mi hermano, tan considerado como siempre.

Se fue escaleras arriba, cruzándose con mi padre, que bajaba vestido con la ropa de estar por casa. Mi padre vino al sofá y se sentó donde antes estaba Pablo.

-Marta, quita los pies de encima de mí- me dijo.

-Pero es que estoy muy cómoda- me quejé.

-Bueno, vale- accedió-. Poned las noticias.

-No, que los chicos van a cantar, ahora- me quejé de nuevo.

-Bueno, pues escoges, o me quitas los pies de encima o vemos las noticias- me dijo mi padre.

-Quito los pies- dije, quitando los pies a la velocidad de la luz de las piernas de mi padre.

Mi padre esbozó una sonrisa y rió un poco.

En la televisión, The X Factor acababa de comenzar. La canción con la X del principio se puso ver en la pantalla, y el presentador comenzó a hablar.

-Bienvenidos a The X Factor, ¡hoy vamos a tener un gran programa!

El programa comenzó, y unos cuantos concursantes salieron a actuar, no sin antes poner en la tele una entrevista y un pequeño fragmento de cada una de sus actuaciones. Había concursantes muy buenos, pero yo tenía fe plena en los chicos.

Por fin les tocó salir a actuar. Primero, pusieron algo parecido a lo que habían puesto con los demás concursantes. Cuando acabó, los chicos estaban en el escenario sobre unas plataformas, con los micrófonos colocados en los palos, apuntando a sus bocas. All you need is love empezó a sonar por los altavoces.

-There's nothing you can do that can't be done- empezó Liam-, there's nothing you can sing that can't be sung, there's nothing you can say but you can learn, how to play the game, it's easy.

-Ooohh... There's nothing you can make that can't be made- continuó Harry-, there's nothing you can save that can't be saved, there's nothing you can do but you can learn, how to be you in time, it's easy, yeah, yeah, yeah...

-All you need is love- cantaron todos-, all you need is love, all you need is love, love is all you need...

-Love, love, love, love, love, love...- cantaron Liam, Zayn y Louis.

-There's nothing you can know that isn't known- entonó Niall-, there's nothing you can see that isn't shown...

-There's nowhere  you can be that isn't where you meant to be- siguió Harry-, it's easy, yeah, yeah, yeah...

-All you need is love, all you need is love, all you need is love, love is all you need- cantaron los cinco al unísono.

-Love, love, love...- cantaban Louis, Liam, Zayn y Niall.

-Love is all you need- cantaba Harry.

-Love, love, love...

-Love is all you need.

-Love, love, love...

-Love is all you need...

-Love, love, love...

-C'mon!- exclamó Harry.

-All you need is love, all you need is love, all you need is love, love is all you need- repitieron todos en el estribillo.

-Love is all you need, love is all you need, love is all you need, love is all you need, love is all you need, love is all you need, love is all you need...

-Love is all you need...- finalizó Harry.

La gente rompió en aplausos. Mi padre también aplaudió.

-Me gustan esos chicos- comentó-. Podías hacerte novia de alguno, yo lo aceptaba.

-Hombre, papi, que considerado- dije, irónica, pensando en que mi padre hablaba sin saber.

-No, en serio- replicó mi padre-. A Zayn ya lo conocía, pero sé que solo lo ves como un amigo, y, ¿sabes? Ese de rizos me gusta para ti.

-En serio, papá, no hables de eso- lo corté.

-¿Por qué? ¿Acaso te molesta?- inquirió divertido mi padre.

-Un poco, sí- contesté.

-Bueno, dejemos el tema- zanjó mi padre-. Jorge, ¿te apetece ir al parque?

-¡Síiiiiii!- exclamó mi hermano.

-Pues venga, te calzas y nos vamos- dijo mi padre.

Así lo hizo mi hermano, y mi padre se levantó, yendo a por un balón de fútbol que mi hermano tenía guardado junto a la entrada de la casa, "por si acaso", según mi hermano. Cuando Jorge hubo bajado ya calzado, los dos se marcharon. Me quedé sola con Pablo, ya que mi madre había salido con la madre de Zayn. Me quedé viendo The X Factor, y cuando acabó, el canal de televisión dio paso a un programa del corazón. La presentadora salió a escena, y empezó a hablar del nuevo vídeo de Justin Bieber. Luego, habló del noviazgo entre dos famosos, y luego, dijo algo que me hizo levantarme del sofá:

-Y a continuación trataremos un tema que venimos viendo desde hace unos días, ¿tiene Harry Styles, el integrante de la famosa banda One Direction, participante en The X Factor, un nuevo romance? Después de la publicidad.

-Ay no, ay no, ¡ay no!- exclamé.

En la pantalla apareció una foto de Harry y yo de espaldas el lunes, bajo unas enormes letras de "En unos instantes". Pasaron a publicidad, y yo cogí el móvil, que había dejado tirado en el sofá y marqué rápidamente el número de Harry. Éste me cogió en seguida.

-Hooola- saludó.

-Harry- dije-. Tenemos un problema.

-¿Tenemos, tengo o tienes?- preguntó.

-Tenemos- respondí.

-¿Qué pasa?

-¡Que salimos en la tele!- exclamé.

-¡¿Qué?! ¿En qué canal?- preguntó.

-En el 15, pero no lo veas con los chicos- advertí.

-Tranquila, estoy solo en casa- me dijo-. ¿Cómo es eso posible?

-Hay gente que se aburre- dije rápidamente.

-Ya, pero vamos a tener un problema bueno como eso lo sepa Jennifer- me advirtió Harry.

-Ay, no me lo recuerdes- le dije.

-¿Y qué hacemos?- preguntó.

-No lo sé- respondí-. Rezar.

-Sí, y bueno, ¿qué tal todo por allí?

-Como siempre- contesté-. ¿Allí?

-Igual- respondió.

-¡Vuelven de publicidad!- avisé.

-Vale- dijo Harry sin colgar.

Miré la televisión. La presentadora estaba de nuevo, sonriente.

-¡Bienvenidos de nuevo, amigos!- "Sí, amiguísimos", pensé yo-. Antes dijimos que al volver de publicidad, veríamos si Harry Styles tiene nuevo romance o no.

-Mierda- murmuró Harry al otro lado del teléfono.

-El pasado domingo- continuó la presentadora- se les vio juntos en un parque londinense. Los dos jóvenes iban empapados, y en el medio del parque, se ve que Styles besó a la misteriosa chica. Luego, el lunes, ambos salieron a comer juntos, y el martes se les vio en el aeropuerto, en una bonita despedida. ¿Será esta la novia definitiva del guapo cantante? ¿O será un ligue más del gran Styles? Les seguiremos la pista los próximos días. Y no dejamos de lado esta noticia sin antes dar las gracias a la maravillosa fuente que nos ha proporcionado la información. Un saludo a Max Johnson.

Al otro lado de la línea, se escuchó como Harry dejaba caer el teléfono, mientras murmuraba de nuevo:

-Mierda.

-Harry...- empecé a decir.

-Marta- me cortó-. Voy a hablar con Max. No sé cómo ha podido hacer eso.

-Yo sí- murmuré.

-¿Qué dijiste?- preguntó Harry, el cual no había escuchado.

-Nada, nada- dije-. Pero no hagas nada, lo que te faltaba era pelearte con ese.

-¿Y qué quieres que haga?- preguntó.

-Habla con los chicos- sugerí.

-Sí, total, tarde o temprano tendrían que enterarse- accedió Harry-. Te llamo de noche. Adiós.

Y colgó. Yo en ese momento sí necesitaba hablar con alguien, pero en mi casa solo estaba Pablo. Suspiré. Pablo era mi hermano. Recuerdo que de pequeños hacíamos pactos para que nuestra madre no nos pillara. Podía sincerarme con él. Subí las escaleras y fui a su habitación. Llamé a la puerta, y desde dentro se escuchó decir a mi hermano:

-Pasa.

Abrí la puerta, y encontré a mi hermano tumbado boca arriba en su cama.

-¿Qué pasa?- preguntó.

-Necesito consejo- dije.

Pablo se sentó en la cama, y con cara de sorpresa, dijo:

-¿Tú, me pides consejo, a mí?

-Así es- respondí-. Necesito tu opinión, pero antes tienes que jurarme que serás una tumba.

Pablo me miró desconfiado. Me senté a su lado.

-¿En qué lío te metiste ahora?- preguntó.

-Primero júrame que no se lo dirás a nadie- dije.

-Lo juro.- Chocamos las manos como cuando éramos pequeños, era nuestro juramento-. Ahora que soy una tumba, dímelo.

-Pues, a ver, es difícil- empecé. Le conté todo lo de Harry, y lo que acababa de pasar en la tele-. Eso es todo.- Me tapé la cara y me dejé caer en su cama boca arriba.

-¿Harry y tú?- preguntó, después de mirarme un par de segundos-. Sinceramente, no sé qué decir.

-Pablo, me estoy muriendo por dentro- dije.

-Lo sé.- Se tumbó junto a mí-. Lo mejor es que sigas a tu bola. Tus amigos ya lo saben, y todos los que ven esa mierda de programa también. Yo creo que hacéis buena pareja.

-¿En serio?- pregunté sin quitarme las manos de la cara.

-Sí, mujer- dijo-, te preocupas por nada.

Me quité las manos de la cara y sonreí.

-Va a hablar con los chicos- dije-. Y me llamará de noche.

-No le veo el problema- dijo Pablo.

-¿Y si las cosas cambian? Es decir, no quiero que las cosas sean distintas entre nosotros por esto- me expliqué.

-No creo que cambien- me tranquilizó-. Cuando los chicos estuvieron aquí, no los vi de esa manera, pero bueno, tú verás.

-Rezo que sea como tú dices- le dije.

-Venga, dame un abrazo- dijo Pablo abriendo los brazos. Yo le abracé, y, en medio del abrazo, Pablo añadió:-. Ni una palabra de esto, ¿eh, hermanita?

-Soy una tumba- repetí riendo.

Nos separamos, y Pablo se levantó.

-Ahora, me voy- dijo-. Tengo una cita. Fuera de mi habitación.

Me levanté de la cama y salí. Fui a mi habitación. Me senté en la cama y recordé cuando Niall y Harry se habían quedado en mi casa. Como Niall había tirado a Harry de la cama y éste había acabado durmiendo en la mía mientras yo iba al instituto. Luego recordé el baile de Halloween, cuando Liam me ayudó a ver cómo era en realidad Marc Douson y habían hecho bailar a todo mi instituto. Y por último recordé cuando fuimos al centro comercial, cuando Niall se puso tan mal que tuve que viajar yo a Londres para ensayar en su lugar, y que había viajado a Londres ese fin de semana por ese tema.

Me dejé caer hacia atrás en la cama, soltando un resoplido, y pensando en lo mucho que había cambiado mi vida desde aquel 23 de julio.


El reloj marcaba las diez. Yo estaba en el sofá al lado de mis hermanos, viendo los deportes. Pablo me miraba de reojo de vez en cuando, hasta que, cuando ya me había mirado bastantes veces, me susurró:

-No te ha llamado.

-Lo sé- respondí-. Lo hará dentro de poco.

Seguimos viendo el programa. En la tele echaban una entrevista de Messi. Mi hermano escuchaba atento y repetía las palabras del mejor jugador del mundo.

-Yo de mayor voy a ser como él- dijo cuando la entrevista terminó.

Entonces, de repente, el teléfono sonó. Yo me levanté de un brinco y subí las escaleras corriendo.

-¡¡Es el mío!!- grité.

Llegué a mi habitación y cogí el teléfono. El nombre de Harry aparecía en la pantalla. Deslicé el dedo para descolgar.

-Hola- saludé-. ¿Qué tal te ha ido?

-Mejor de lo que esperaba- respondió.

-Cuéntame- le mandé.

-A ver- empezó-, fuimos a un Starbucks y les conté, delicadamente, lo que había pasado. Ellos se sorprendieron, bueno, Zayn no, no sé por qué...

-Yo sí- le corté-. Se lo conté yo, porque nos espió el lunes en el parque.

-Ah, eso lo explica- rió Harry, y luego continuó:-. Y bueno, luego dijeron que sabían que esto iba a pasar, y que estaban encantados.

-¿Sabía que esto iba a pasar? ¿Qué querían decir?- pregunté.

-Pues... Según ellos que ya se veía, por cómo éramos y hacíamos y mejor que le preguntes a uno de ellos, no soy el indicado- rió Harry.

-Vale- reí-. Entonces, ¿les parece bien? ¿No hay problema?

-No- respondió-. Ahora solo hay una cosa que deberíamos arreglar.

-¿Lo qué?- pregunté.

-Conéctate al vídeo chat.